La sociedad española es cada vez más inculta, menos responsable. Eso es un hecho indiscutible, presente hoy en día. “Ya no somos lo que fuimos” una expresión a la que muchos hemos oído decir a nuestros padres y abuelos, pero a lo que yo pregunto “¿Y qué fuimos realmente?” La respuesta: nada. España, el país de los incultos, estancado en un tradicionalismo excéntrico y un pensamiento cerrado en sus creencias religiosas. Mientras el pueblo francés se sublevaba contra su rey por no poder satisfacer sus necesidades y por no permitir el avance de su sociedad y de su economía, en España se colocaban velas a San Cucusfato y se rezaba a la virgen del Pilar. Con un país de incultos, ¿qué se podía sino esperar del progreso del país? Fuimos uno de los últimos países en industrializarse y seguimos estancados, sin poder avanzar más allá de lo que nos permite nuestro desarrollo económico y nuestra visión de futuro.
Centrémonos en el futuro del país, en los niños, los jóvenes; algunos psicólogos llaman a nuestra generación como “generación nini”, refiriéndose al hecho de que los jóvenes ni quieren estudiar, ni quieren trabajar, ni siquiera se plantean su futuro. Personalmente, he conocido a gente muy madura, muy inteligente, capaz de dejar en ridículo a muchos adultos... pero la inteligencia es un arma de doble filo, que se vuelve a nuestro favor y a la vez en contra nuestra, y esa misma inteligencia queda manchada de una hipocresía que caracteriza a la sociedad en la que vivimos los españoles, una sociedad hipócrita en la que da igual lo “buena persona” que seas o lo maduro que puedas ser, si alguien dice que algo es normal y tú no cumples esa norma, ya no eres normal, estás fuera de esa sociedad que muchos dibujan y perfilan a su gusto; una inteligencia que, a veces, resulta ser inútil y que frenan el desarrollo de la sociedad.
Obedeciendo a las “leyes no escritas de la sociedad”, yo soy un raro, extraño, “friki” cualquier término que haga referencia a una persona que siempre a querido hacer de su entorno un sitio mejor, pero que constantemente ha sido frenada por la incultura, el tradicionalismo y lo “normal”. Quiero hacer un inciso en este término; ¿qué es lo normal? Tal y como he explicado, es todo aquello que se ajusta a unas “normas” escritas o aspectuales que cumplen la mayoría de un sector poblacional. Por esto mismo, puede que ante tus compañeros de clase o de trabajo seas “raro” por no ser como ellos creen que es la normalidad, pero ante tu familia o tus amigos seas normal, ya que ellos te ven como uno de ellos, como uno más.
Aquellos que leáis mi artículo podéis haberos dado cuenta que todo esto no se da sólo en España, sino en el mundo entero, pero con la diferencia de que varía en cada país, en cada región, pero manteniendo la misma tónica de siempre.
Por eso, ya seas de aquellos que no saben lo que es estudiar ni trabajar, o de los que necesitan coger un libro para sentirse realizado, hay un consejo que debo daros: no seas tonto.
¡¡ole ole y ole!! estoy totalmente deacuerdo contigo. Odio la gente normal.. es tan "normal" XD
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